LA FIESTA BRAVA
El toro en su toril - qué pena, pena! sueña con verdes y jugosos prados, con trotes y retozos descuidados bajo un efluvio azul de luna llena.
I pobre animal! En un círculo de arena se cerrarán sus campos ensoñados, y herido y roto por entrambos lados de rojo teñirá toda la escena.
Domingueros, flamencos y turistas presenciarán impávidos su muerte, vociferantes desde sombra y sol.
A los verdugos se les juzga artistas, y yo, confuso, pienso que la suerte equivocóse haciéndome español.
Luis García Ares

...Besos...
Jul!